Selección, Orientación Laboral y RRHH

Blog de Jaime Armada Fernández

La Humildad, un valor necesario

Nos encontramos en una sociedad orientada al éxito, a los logros y a cultivar el Ego de cada uno. Una pizca de ello tal vez sea saludable, pero el exceso… da lugar a la soberbia. Cómo remedio para ella, desde tiempos antiguos se ha recetado una cura, la Humildad. La humildad puede consistir en ver nuestros puntos fuertes, pero también hacer un acto de auto-conocimiento, aceptar que no somos infalibles y que hay muchísimas personas de las que podemos aprender y mejorar.

Hoy traigo, una historia. Una historia de soberbia y cómo, con un poco de humildad, se podrían haber evitado sus consecuencias. Esta historia nos lleva hasta la Ciudad de Edimburgo a principios del siglo XIX. Por aquél entonces el comercio florecía, el dinero entraba a raudales y tenía, entre sus filas, a grandes pensadores y universidades. Tanto era así, que se hablaba de la ciudad cómo la Atenas del Norte.

Con semejantes ideas en la cabeza y dinero en el bolsillo, se dispusieron a edificar en una colina cercana, Calton Hill, tres edificios. Éstos eran una gran torre en honor al almirante Nelson, que serviría para indicar la hora a los barcos del puerto, un observatorio con uno de los mejores equipamientos de la época y otro edificio muy especial, el Monumento Nacional de Escocia.

Edinburgh_Calton_Hill

La torre en honor al almirante Nelson sirve para marcar la hora, lo hace de manera visual y todos los días, a la una, una bola negra sube hasta la cruz que la corona. Esta bola serviría para que todos los barcos del puerto pudieran poner en hora sus relojes y, de paso, que vieran la torre de cinco plantas que habían hecho para tal propósito. Sin embargo, los constructores no habían pensado en una cosa, el clima escocés. Eran comunes los días de niela y lluvia intensa en los que no se podía apreciar la torre, por ello, se sigue complementando con una señal acústica: un cañonazo que se realiza a las 13:00 desde el castillo.

También se creyó conveniente edificar un nuevo observatorio. Uno que hiciera justicia a la Ilustración de la época, a la Atenas del Norte. Éste, ahora dispondría de la más avanzada tecnología de la época. Sin embargo, el promontorio estaba muy cerca de la ciudad y se encontraba a una altura de 32 metros de altura. Por esa razón (y por problemas con su financiación) se dejó de emplear y hoy en día abre sus puertas una vez al mes para visitas turísticas.

Por último, nos encontramos con el monumento Nacional. Haciendo honor al apodo que Edimburgo tenía cómo la Atenas del norte, se propusieron construir un edificio colosal, un Partenón. No obstante, a mitad de la construcción, se quedaron sin presupuesto, con únicamente la mitad del edificio en pie. La vecina ciudad de Glasgow ofreció pagar el resto, pero en Edimburgo fue demasiado orgullosa para aceptar el dinero. Es por ello que se le denomina “la Vergüenza de Edimburgo”.

Estos tres edificios son ejemplos de a dónde nos puede llevar la soberbia y el orgullo. Pero estoy seguro de que tenemos muchos casos en nuestro día a día, casos mucho más cercanos. ¿Cuántas veces hemos dejado de pedir ayuda a un compañero? ¿Cuántas veces no hemos aceptado que no sabíamos lo suficiente de un tema? En el trabajo, la humildad es necesaria por tal de poder reconocer a cada compañero aquello que mejor se le da y trabajar de manera colaborativa. Lo mismo en el Networking, reconocer nuestras carencias es el primer paso para buscar a personas que nos ayuden a suplirlas.

Anuncios

2 comentarios el “La Humildad, un valor necesario

  1. guzmanduenas
    30 diciembre, 2014

    Excelente artículo. En mi opinión existen épocas de inmadurez y momentos de confusión en que nos desenfocamos, y más cuando empezamos a tener algunos éxitos, entonces nos viene la vanagloria y la soberbia, producto de la misma inmadurez en determinada época de nuestras vidas.

    Así también hoy en día existe la competencia, la gente en general, el compañero de trabajo, compite por una promoción por un incremento salarial, y cada quien desea sobresalir por sobre los demás. Entiendo que la competencia debe basarse en la capacidad o competencias de la persona, pero a veces los jefes o lideres también pierden este enfoque. Esto conlleva a la desmotivación, aislamiento y pensar que nadie fue mejor que uno, sino que fue porque es amigo o mas afín al jefe inmediato. Esta es una realidad en muchos ámbitos. -Gracias..

  2. Pingback: La Humildad, un valor necesario – admvosdelasalud y rrhh

¡Me encantaría saber tu opinión!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 7 noviembre, 2014 por en Uncategorized.
A %d blogueros les gusta esto: