Selección, Orientación Laboral y RRHH

Blog de Jaime Armada Fernández

Cómo diseñar unos buenos objetivos

Marcarnos objetivos es algo que hacemos todos los días. Es un acto que realizamos de manera rutinaria, sin pensar, de manera automática. Estoy seguro de que más de uno (o una) ha dicho alguna vez eso de “a partir de mañana, dejo de fumar” o “tengo que adelgazar” o bien “voy a encontrar trabajo”.

Creo que todos lo que han dicho alguna de las frases anteriores sabrá que fijarse tales objetivos y mantenerse fiel a los mismos es una tarea increíblemente difícil. ¿Cuántas veces hemos admirado a aquellas personas que salen a correr día tras día, Llueva o nieve? ¿Cómo lo hace el comercial de nuestra empresa para estar al pié del cañón día tras día y soportar una negativa tras otra?

Eso es lo que muchos entienden cómo voluntad, resiliencia o pura cabezonería. Es decir, Marcarse un objetivo y perseguirlos. Sin embargo, para poder hacer esto, debemos construir unos buenos fundamentos. Si nos marcamos unos malos objetivos, muy posiblemente desistamos o nunca seamos capaces de llevarlos a cabo. Es por ello que debemos conocer qué podemos hacer por tal de que nuestros objetivos jueguen a favor de nuestro proyecto.

Lo primero de ello, es convertir este proceso en algo consciente. Si lo hiciéramos de manera inconsciente, nos marcaríamos nuestras metas en base al estado de humor en el que nos encontráramos al momento y tampoco lo haríamos en algunas de las claves que veremos a continuación. Así pues, lo primero es sentarse, con un papel y un bolígrafo y participar de manera activa en ello.

Una vez estemos centrados en ello, es hora de reflexionar sobre nuestros objetivos. Aquí recomiendo clarificarlos, en primer lugar. Plantearnos para qué deseamos eso. Una técnica sencilla es preguntarnos 3 veces el por qué, las respuestas pueden llevarnos a conclusiones que no habíamos tenido en cuenta.

3137422976_faf68ecdd1_z

Un ejemplo de cómo emplear ésta técnica, sería “tengo que hacer ejercicio” ¿por qué?, “por qué quiero adelgazar” ¿Por qué? “Por qué quiero estar más saludable.” ¿Por qué? “por qué quiero gustarme a mí mismo”. De esta manera podemos clarificar cuáles son nuestras necesidades y adecuar nuestras metas a las mismas.

Después de ello, pasaremos a elaborar propiamente nuestros objetivos. Debemos saber que unos buenos objetivos deben tener una serie de características. Algunas de ellas son las que se denominan “SMART”, es decir, que sean específicos, medibles, alcanzables, realistas y temporales. De esta manera, nuestro objetivo no sería tanto “tengo que adelgazar” si no “tengo que adelgazar 1 quilo a la semana durante este mes”.

Sin embargo, a mí parecer, aún se puede mejorar. que nuestros objetivos sean SMART ayuda a la hora de perfilarlas, pero hay otros tipos de elementos que considero tanto o mas importantes a nivel psicológico. El primero de ellos es el que los objetivos dependan exclusivamente de tí. Puede que adelgazar no dependa totalmente de tí, por mucho ejercicio que hagas o que no vendas, por muchas empresas que visites. Lo que sí que depende de tí, es hacer una hora de ejercicio al día al menos 4 días a la semana. Lo que si que depende de tí, es realizar, al menos, 15 visitas diarias a empresas. Es aquí donde debemos focalizar nuestros esfuerzos, a cosas que dependen de nosotros. Es lo que nos dirá “Tú puedes hacerlo” “Está dentro de tí levantarte y salir 1 hora a correr”.

La otra cuestión, es que no vale marcarse objetivos complejos. Deben ser simples, aunque sean más. Esto es por la siguiente razón. Cuando nos marcamos un objetivo demasiado amplio, nos bloqueamos. Nos quedamos en blanco. Es un reto al que no sabemos cómo enfrentarnos y nos requiere mucho más esfuerzo mental, mucha más voluntad. Por ejemplo, si en lugar de “encontrar trabajo”, nos hemos puesto el objetivo de “buscar trabajo al menos, dos horas al día, cuatro días a la semana” está bien, pero podemos mejorar.

Podemos dividir el objetivo en muchas tareas pequeñas, y concretas. Cada vez que acabemos una tarea, nos animará a hacer otra y veremos que podemos con ello, nos costará menos. Así pues, podemos dividir el objetivo previo en deferentes tareas, cómo actualizar el CV, presentar autocandidaturas, buscar ofertas por linkedIn, presentar mi CV a diferentes ETT, buscar ofertas en bolsas de empleo digitales… Pero lo importante, es que sean tareas concretas.

Espero que este post os haya gustado y os anime con todos vuestros proyectos y metas, con esfuerzo y trabajo, podemos avanzar hacia aquellos que queramos.

Gracias por leerme y un abrazo,

Jaime Armada

Anuncios

¡Me encantaría saber tu opinión!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 14 noviembre, 2014 por en Uncategorized.
A %d blogueros les gusta esto: