Selección, Orientación Laboral y RRHH

Blog de Jaime Armada Fernández

¿Estás desesperado en la búsqueda de empleo? ¿Qué muestras das?

Me gusta pensar que los reclutadores somos humanos (aunque no lo parezca, tenemos nuestro corazoncito) y me he cruzado con muchas personas que se encontraban en momentos muy duros de su carrera profesional. Son profesionales que, tras una serie de acontecimientos, se han encontrado fuera del mercado laboral y ahora buscan volver a él.

Esta transición es una de las luchas que todo profesional debe realizar y, a lo largo de este azaroso camino, bien puede acabar consumido. Cuando parece que todas las puertas se le cierran, que no hay ninguna oportunidad y no sabe si alguna vez podrá encontrar algo para él, es ahí donde puede empezar a cuestionarse a sí mismo. Cuestionar si acaso todo lo que ha conseguido ha sido debido a la suerte. Cuestionar si merece la pena seguir buscando. Cuestionar lo que vale

He entrevistado a candidatos en estas condiciones. Personas en las que puedes ver que han estado en momentos mucho mejores, que han sido diligentes trabajadores y han llegado a cumplir con metas y objetivos exigentes. No obstante, ahora dudan, no se ven capaces o denotan urgente necesidad de el trabajo para el que les entrevistas.

Si hay algo que todo candidato debe saber, es que los reclutadores somos conservadores por naturaleza y eso tiene una razón. Cuando seleccionamos a una persona, en la mayoría de los casos lo que se busca es que dure en la posición (salvo puestos temporales, proyectos de duración determinada, casos en los que buscas algo muy concreto y escaso…).

Este conservadurismo es debido a que reclutar a alguien supone un coste para la empresa. Tanto en el proceso de reclutamiento, cómo en la fase en la que la persona se debe adaptar a la manera de funcionar de la empresa, a la metodología e ir asimilando la formación y técnica necesaria para desarrollar su labor. Esto supone meses de inversión en los que el trabajador no es óptimamente productivo.

Que un empleado se marche a los pocos meses de entrar en la compañía supone un extraordinario coste para ésta y eso hace que los reclutadores en buena parte también seamos algo muy cercano a un tomador de riesgo. Debemos evaluar el riesgo que podría suponer contratar a candidato en contra de los ingresos que nos puede suponer en comparación al margen que disponemos y comparado a los otros candidatos.

¿Y todo esto qué tiene que ver con el tema con el que he comenzado el post? Muchísimo. Un candidato que se presenta ansioso a la entrevista, que duda de sus capacidades, que aceptaría el trabajo en cualquier tipo de situación, no transmite la sensación de seguridad y continuidad necesarias para que el entrevistador sienta que es una apuesta segura.

Me explico: si el candidato duda de sus propias capacidades, ¿Qué sensación transmite? ¿Por qué el reclutador no debería dudar de éstas? Si da la impresión de aceptar cualquier cosa que se le ofrezca, ¿Qué motivación real tiene para aceptar la posición? El candidato podría aceptar la posición ahora por que se encuentra en la situación que se encuentra pero, una vez vuelva a su punto de equilibrio, no estará acuciado por la necesidad. Si la principal motivación del candidato es encontrar empleo, no transmite que se vaya a comprometer con el proyecto y la posición a largo término. Esto implica un elevado riesgo para la compañía.

Así pues, y teniendo en cuenta estas cosas, me gustaría señalar algunas de las conductas que me transmiten este tipo de inseguridad por parte de los candidatos. Estas conductas que me hacen pensar que no son una apuesta segura por parte de la empresa:

1) El candidato evita el contacto ocular mirando, principalmente, al suelo. Hay muchos gestos que denotan inseguridad pero, el más claro y preocupante de todos, a mi parecer, es evitar mirar a los ojos del interlocutor.

2) Respuestas evitativas o violentas ante la evaluación de las capacidades. Cuando se está pasando por una mal momento, es fácil sentirse atacado cuando el entrevistador evalúa ciertos aspectos especialmente sensibles. Ante esa situación, muchos candidatos o bien contra-argumentan con vehemencia o bien dan respuestas que evitan estos espinosos temas, al no verse seguros de poder defender su posición.

3) Un excesivo seguimiento de la entrevista. Como entrevistador, me encanta que las personas que entrevisto se pongan en contacto conmigo para hacer el seguimiento del estado de sus candidaturas y, en cuanto puedo darles feedback de cómo han ido, se lo ofrezco. No obstante, cuando un candidato pregunta de manera insistente sobre su estado, manifiesta la inquietud y ansiedad que su situación le genera. Lo que me lleva a preguntarme sobre su motivación real para la posición.

4) Nerviosismo extremo en la entrevista. En los inicios de la entrevista, por lo general, intento tranquilizar a los candidatos. Nada bueno viene de entrevistar a alguien que está nervioso, no lo puedes valorar en todo su potencial. No obstante, cuando esta ansiedad no disminuye, algo más ocurre. ¿De qué duda el candidato? ¿Qué hay que le genere ansiedad?

5) No hay interés alguno sobre las condiciones laborales. Normalmente los candidatos no preguntan demasiado sobre las condiciones del trabajo, pero cuando no muestran el más mínimo interés, da la impresión de que cualquier cosa les va bien.

6) No muestra ninguna motivación fuera de lo normal. Enlazado con el anterior punto, nos encontramos con éste. En la entrevista buscamos que el candidato muestre alguna motivación más allá del sueldo para el trabajo. Cuando no parece haber una motivación clara por la posición, nos surgen dudas sobre la viabilidad a largo término del candidato.

7) Apresuramiento en la entrevista. Muchas veces veo a candidatos que acuden a la entrevista de manera apresurada. No se informan sobre la empresa, no hacen ninguna pregunta y pasan por la entrevista como si de una carrera se tratara. En estos casos, parece que el candidato haya venido a la entrevista cómo si fuera una obligación e intente salir lo más rápido posible de ella

Estas son algunas de las conductas que me generan inquietud de los entrevistados. ¿Reconoces alguna? ¿Crees que falta alguna? ¡Te invito a comentar!

Muchas gracias por la lectura y hasta la próxima,

Jaime Armada

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5 comentarios el “¿Estás desesperado en la búsqueda de empleo? ¿Qué muestras das?

  1. Lourdeslds
    18 enero, 2016

    En mi caso, aceptar cualquier cosa que se me ofrezca, significa trabajar, porque una de las motivaciones que tengo es sentirme útil no solo dentro de mi casa, sino también de puerta hacia afuera; otra de las motivaciones que tengo, evidentemente y no sería sincera si no lo digo, es el sueldo, simplemente lo justo y suficiente para poder comer y todas las necesidades básicas, es decir, un sueldo según convenio, ni mucho ni poco, según diga la ley. No por el hecho de aceptar cualquier cosa que se me ofrezca vaya a abandonar la empresa.

    Otra de las cosas que me interesa y pregunto al que me llama para concertar una entrevista, es el tipo de contrato, pues, si es un contrato que no me interesa, digo ya desde un primer momento que no iré a la entrevista

  2. Juan Jose Sanz
    20 enero, 2016

    Me temo que, aun siendo reclutador como parte de mis funciones, no comparto tu aseveración de ser conservador en los procesos de selección para que la persona se mantenga en la compañía.
    En procesos unitarios puedes ser un mas; necesitas una persona para una posición y la consigues. Pero como estrategia de contratación es un riesgo elevado incorporar a personal a una organización cuyo único objetivo es que perduren. Comparto lo de tomador de riesgos pero un riesgo no es que salgan de la compañía, un riesgo real es que no selecciones al mejor para el desempeño requerido.
    Si necesitas que los seleccionados se queden en la compañía o incluso en el puesto. Escoge al mejor técnicamente, al mas motivado y que te aporte un valor diferencial y trabaja la fidelización posterior del empleado como parte de la estrategia de la gestión del talento dentro de tu organización.

    Por otro lado si el candidato muestra síntomas de nerviosismo no tienen porque significar que dude de si mismo ni de su curriculum. El simple hecho de tranquilizar puede causar el efecto contrario. Además el mapa mental de cada persona es distinto y por lo tanto lo que a ti, en tu zona de confort, te hace seguro a excelentes profesionales les provoca ansiedad.
    Seria una pena que a un excelente técnico de sistemas informáticos lo descartaras porque no gestiona bien la comunicación en un entorno de desventaja.

    Obviamente son opiniones en base a mi experiencia.

    • nuria
      26 octubre, 2016

      estoy de acuerdo

  3. Alexandra maria
    13 septiembre, 2016

    Me gusto mucho la opinión sobre el nerviosismo entiendo que es natural ya que muchas veces el entrevistado va con muchas ilusiones que sabe que podria estar a un paso de lograr el empleo que tanto annela para poder logra sus sueños y proyectos y que su vida profesional depende de ese momentito.entonces es ahí cuando viene la ansiedad y el nerviosismo

  4. nuria
    26 octubre, 2016

    el tema de querer hacer una entrevista rápida es porque en ocaciones el candidato se encuentra incómodo por inseguridad y quiere salir corriendo, obvio.

¡Me encantaría saber tu opinión!

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